Un sincericidio y un S.O.S.

Un sincericidio y un S.O.S.

Bueno, la verdad es que no es tan trágico como acabo de enunciarlo pero ya conoces mi gusto por los títulos intensos 😉

Hoy vengo a contarte algo personal y a pedirte que me eches un cable.

Siento que mi blog ha perdido la dirección, que no es lo mismo que perder el sentido.

Si hubiera perdido el sentido la disyuntiva sería decidir si sigo o no con él, la batalla se libraría en mi fuero interno y tú sólo te enterarías del resultado final.

Perder la dirección es otra cosa, al menos para mí. Es sentir que cada 15 días tengo que escribir, traerte algo nuevo, algo aprendido por ahí de la lectura o de la experiencia misma, y que te será de utilidad o de tu interés al menos. Hacerlo ¡porque casi nunca fallo! pero no sentirme completamente satisfecha con el proceso, aunque sí con el resultado.

Y, aunque las estadísticas dicen lo contrario, los números indican que todo está más que bien: las tasas de aperturas y de clicks en mis emails se mantienen muy lejos y por encima de la media y el número de suscriptores crece regularmente, mi sensación es de estar un poco mareada.

¿Por qué puede pasar esto? ¡Son tantas las variables! Veamos algunas:

  1. Puede ser debido a que estoy con varios proyectos para distintos clientes a la vez, en mi cabeza y en mi agenda.
  2. Puede ser por estas ganas postergadas, por falta de tiempo, de convertirme en una PRO en programación, hacer un taller literario o aprender a tocar la batería.
  3. ¿Y si lo que ocurre es que ando con la presión arterial por los suelos?
  4. O bien puede deberse a que llevo ya más de 2 años escribiendo sin parar y quizás existe algo así como la “crisis bloguera de los 2 años” y yo ni enterada.

El caso es que como el sentido del blog sigue intacto (amo escribir tanto como leer, eso está fuera de dudas) y mi optimismo crónico me empuja siempre hacia adelante, he decidido perder la vergüenza, dejar de lado el pudor, contarte lo que me está pasando y pedirte ayuda para volver a ver las cosas con claridad.

 

Ayúdame a salir de esta bruma, a quitarme esta sensación de nube sobre mi cabeza. Completa una pequeña encuesta. Tan pequeña que sólo consta de 3 preguntas. Además, es 100% anónima.

Si me cuentas un poco, muy poco sobre tus intereses y tus necesidades, el Norte volverá a tirar de la aguja de mi brújula blogueril, y te prometo que seremos felices y comeremos perdices (de chocolate, que me he vuelto vegetariana)

Me hace muuuuucha ilusión leerte ¡GRACIAS ENORMES!

 


El artículo Un sincericidio y un S.O.S. aparece primero en Comunique Studio | Foto: Milada Vigerova

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